Coyuntura Socioeconmica 2017

Factores más frecuentes que influyen en no ser seleccionado

“He hecho varias entrevistas y nunca me llaman” es una expresión que escucha un orientador laboral con cierta frecuencia. Este hecho puede tener múltiples causas y en este artículo trataremos de arrojar alguna luz al respecto.

Lo deseable es que a los candidatos entrevistados se les comunique si han sido seleccionados o no, sin embargo en muchas ocasiones no sucede. Por un lado, para cualquiera es plato de mal gusto llamar para comunicar que no hemos sido escogidos. Por otro, es habitual tener más cosas que hacer que tiempo para hacerlas, por lo que realizar estas llamadas no suele ser prioritario.

Se puede ser buen candidato y no ser seleccionado.

Después de realizar la entrevista debemos tener en cuenta dos aspectos importantes sobre nuestra valía como candidatos.

Primero, si nos llaman es que nos acercamos al perfil que se necesita, ya que de lo contrario no sucedería, por lo tanto somos empleables y estamos dentro del mercado de trabajo.

Y segundo, lo que se valora en la entrevista es el ajuste del candidato al puesto, por lo que teniendo buen perfil es posible que para una oferta nuestro grado de ajuste sea alto y para otra sea bajo. En consecuencia nuestra idoneidad no sólo depende de nosotros y nuestro curriculum vitae, sino también de las características del puesto al que optamos.

 Factores más frecuentes que influyen en no ser seleccionado.

Ser descartados en un proceso de selección puede deberse a muchos factores. Algunos dentro de nuestra área de influencia, los cuales pueden ser corregidos o mejorados, y otros no, por lo que no podemos hacer nada al no depender de nosotros.

Analizamos a continuación las causas más frecuentes.

Hemos hecho una mala entrevista. Estar tan nervioso que nos traicionan los nervios, o no prepararse la entrevista y no dar la mejor imagen de uno mismo son causas habituales por las que se fracasa en una entrevista. Con respecto a lo primero ayuda practicar alguna técnica de respiración o relajación los momentos previos. Con respecto a lo segundo, una entrevista puede prepararse. ¿Cómo? Lee las pautas y consejos que hemos damos en artículos anteriores “Claves para prepararla” y “Claves para realizarla eficazmente“.

Nuestra formación no es suficiente o está desfasada. La tecnología y la informática evoluciona rápidamente y una formación recibida hace tiempo puede estar desfasada. Reciclarse y seguir formándose de forma continua a lo largo de la trayectoria laboral debe ser una constante hoy día. ¿Qué recursos formativos están a nuestro alcance? Lee los artículos anteriores que hemos publicado al respecto “Introducción” y “Tipos y modalidades“.

No tenemos experiencia específica en alguna tarea concreta que es importante. Es posible que tengamos experiencia en puestos similares ya que nos han llamado, sin embargo no la podemos tener en una tarea concreta que es importante para ese puesto. En este sentido, pocos curriculum especifican las tareas o funciones realizadas, por lo que se valoran en la entrevista.

Nuestro carácter o personalidad no se ajusta al puesto o a la empresa. Este  tema es subjetivo y controvertido. Hay puestos para los que este criterio de selección es claro, como por ejemplo para comercial dónde se necesita un carácter extrovertido y comunicativo, o para vigilante de seguridad donde se necesita tener autocontrol emocional. Sin embargo hay muchos en los que la personalidad o el carácter no es relevante y depende del criterio subjetivo del seleccionador o la cultura de la empresa. En la entrevista debemos ser nosotros mismos y no fingir, ya que ser seleccionados o no, en base a este criterio, no depende de nosotros.

Otro candidato que se ajusta más al puesto. Puede pasar que seamos buenos candidatos y hayamos hecho una buena entrevista pero hay otro que se ajusta más al puesto. También sucede a veces que siendo ambos igual de buenos se selecciona a uno en vez de otro por detalles sin importancia.

 Conclusiones.

De cara a una entrevista de trabajo sólo podemos hacer lo que está en nuestras manos, ya que lo demás no depende de nosotros. Pero no nos engañemos, porque es mucho lo que está en nuestra área de influencia y que podemos cambiar y mejorar para ofrecer la mejor imagen de nosotros mismos. Lee los artículos que hemos recomendado y busca en internet para profundizar sobre esta temática. Encontrarás mucha información interesante, y algunos simuladores o entrenadores de entrevista que merecen la pena.

Sin duda es doloroso no ser seleccionado, pero hay que desarrollar la tolerancia a la frustración, también en este sentido, y aceptar el hecho que la mayoría de las veces no sabremos por qué. Además muchas veces los buenos candidatos que no seleccionados quedan en la recamara, y suelen ser tenidos en cuenta en futuros procesos selectivos.

Por último, es fundamental mantener siempre la actitud positiva, agradecer el hecho que nos hayan dado la oportunidad que otros no han tenido, y aprender de cada entrevista para que la siguiente salga mejor.

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