Coyuntura Socioecon�mica 2020

Se sientan las bases para definir los instrumentos de apoyo a los países europeos para la lucha contra el impacto del COVID-19 sobre la economía y el empleo

ANTECEDENTES:


El jueves 9 de abril, el Consejo Europeo anunció la movilización de un paquete de medidas aprobado por el Eurogrupo, por un importe de 540.000 millones de euros en forma de préstamos, y adelantó la puesta en marcha de un fondo de recuperación para la reactivación económica de la zona una vez se supere la crisis sanitaria derivada de la pandemia.


El objetivo sería que estos 540.000 M€ se dispusieran de manera inmediata para proteger a los países, los trabajadores y las empresas de la UE, suponiendo:

  • la movilización de unos 240.000 M€ procedentes del MEDE (el fondo europeo de rescate) a través de líneas de crédito para los Estados miembros,
  • otros 200.000 M€ canalizados por el Banco Europeo de Inversiones (BEI) para aportar liquidez a las grandes empresas y las pymes,
  • y 100.000 M€ procedentes del SURE, el fondo especial propuesto por la Comisión Europea para luchar contra el desempleo.

En los últimos días se han producido importantes avances en cuanto a los tres instrumentos en forma de préstamos preferentes acordados a principios de abril por el Consejo Europeo (el MEDE, los préstamos a través del BEI y el programa para la lucha contra el desempleo SURE); además del Fondo de recuperación para la reactivación económica de la zona una vez se supere la crisis sanitaria.


AVANCES COMUNICADOS EN LA DEFINICIÓN DE LOS INSTRUMENTOS DE APOYO.
Fondo Europeo de Rescate (MEDE)


En la tarde del 8 de mayo, los Ministros de Economía y Finanzas de la Eurozona (Eurogrupo) rubricaron un acuerdo sobre las características y las condiciones que tendrá el Fondo Europeo de Rescate (MEDE), que a falta tan solo de ser aprobado por la Junta de Gobierno del Mecanismo Europeo de Estabilidad, supondría movilizar unos 240.000 millones de euros en forma de préstamos preferentes.


En un comunicado posterior emitido por el Eurogrupo, se confirmó la propuesta inicial de que cada uno de los países que lo soliciten podrán hacerlo hasta el 2,0% de su PIB, lo que en el caso de España implicaría poder solicitar hasta unos 25.000 M€ aproximadamente.


Del mismo modo, también se confirmó que la concesión de esta línea de crédito no exigirá la obligación de acometer reformas estructurales ni ninguna otra contraprestación, siendo las condiciones para su devolución especialmente favorables (a un tipo de interés del 0,115% y con un vencimiento de 10 años); si bien condicionado a que su uso sea destinado exclusivamente para financiar los costes sanitarios derivados del COVID-19, tanto directos como indirectos.


Según fue recogido también en el comunicado, el acceso al MEDE estará operativo para su aplicación a partir del próximo 1 de junio y disponible para ser solicitado hasta el próximo 31 de diciembre de 2022, contemplándose la posibilidad de ampliar su plazo en el caso de ser necesario.

FONDO SURE para el desempleo


En la mañana del 20 de mayo, ha sido publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea el Reglamento (UE) 2020/672 del Consejo de 19 de mayo de 2020 relativo a la creación de un instrumento europeo de apoyo temporal para atenuar los riesgos de desempleo en una emergencia (SURE) a raíz del brote de COVID‐19, lo que supone la puesta a disposición de los países europeos de un fondo temporal de 100.000 millones de euros que podrán ser utilizados para financiar los sistemas nacionales de protección de empleo en el contexto de la pandemia.


De este modo, los Estados Miembros de la UE (salvo al Reino Unido, que se le excluye expresamente en el Reglamento) podrán sufragar los gastos contraídos dentro de sus propios programas para amortiguar los efectos del COVID-19 sobre el empleo, como es por ejemplo el caso de los ERTE en España tras la publicación del Real Decreto Ley 8/2020, de 17 de marzo, siempre que su gasto público real se haya visto incrementado de forma repentina a partir del 1 de febrero de 2020, por efecto del COVID-19.

Según se recoge en el Reglamento, la asistencia financiera adoptará la forma de un préstamo concedido por la Unión al Estado miembro, y sus características serán las acordadas previamente a la concesión por las dos partes, ofreciéndose además la posibilidad de poder ser refinanciados total o parcialmente, reestructuradas posteriormente sus condiciones o establecerse mejoras del tipo de interés, cuando las circunstancias lo permitan y a petición del Estado miembro beneficiario.

El instrumento podrá solicitarse hasta el 31 de diciembre de 2022 y solo estará disponible una vez que todos los Estados hayan contribuido a la constitución del fondo por un importe que alcance como mínimo el 25% del total del fondo, esto es, 25.000 millones euros en aportaciones de todos los países. La contribución de cada país al fondo será en función de la participación que ostente sobre la Renta Nacional Bruta del conjunto de la Unión.


Fondo Europeo de Reconstrucción


Por otro lado, durante los últimos días también se han producido avances al respecto del futuro Fondo de Reconstrucción europeo anunciado por el Consejo Europeo el pasado 9 de abril, y sobre el que el Parlamento Europeo ha estado debatiendo durante las últimas semanas.


En este sentido, Alemania y Francia han alcanzado recientemente un acuerdo para el diseño de dicho fondo, que estaría dotado con 500.000 millones de euros, financiados dentro del próximo presupuesto plurianual de la UE y que podrían tomar la forma de subvenciones a fondo perdido y no de créditos preferentes como si ocurre en los otros instrumentos, aunque esta opción todavía no ha sido confirmada.


Los recursos obtenidos se transferirían a los estados miembros más afectados por la crisis, mutualizando de este modo los costes de la deuda de forma solidaria entre los diferentes países que conforman la UE, y haciendo un especial énfasis en aquellos proyectos que estén destinados a acelerar las transiciones ecológica y digital.


Asimismo, en la propuesta de Alemania y Francia para la configuración de este fondo se recogen medidas de carácter fiscal y que plantean incrementar la recaudación de la UE mediante la creación de un canon digital y el establecimiento de una base imponible común en el Impuesto sobre Sociedades, con el objetivo de elevar el lado de los ingresos de los presupuestos europeos.


El texto presentado por estos dos países todavía debe ser aprobado por unanimidad entre los 27 estados miembros de la UE, y será puesto a consideración del Consejo Europeo probablemente el próximo 27 de mayo, debiendo ser tenida en cuenta que la respuesta inicial sobre sus contenidos está siendo muy discutida por países como Austria, los Países Bajos o Dinamarca, cuya postura oficial sigue siendo la de que estas ayudas sean concedidas a través de préstamos y no de subvenciones.


Por último, destacar que la creación de este fondo se enmarca como el eje principal dentro de una iniciativa de mayor envergadura con la que la UE pretende hacer frente a la recuperación desde tres perspectivas.


En primer lugar, desarrollar una “Estrategia de Salud”, para reducir la dependencia de suministros médicos de otras zonas geográficas y evitar situaciones de desabastecimiento en productos claves como ha ocurrido en la pandemia actual, así como potenciar la investigación médica europea para ser capaces de desarrollar nuevas vacunas y tratamientos. En segundo lugar, avanzar en los proyectos recogidos dentro del conocido como el “Green Deal” o Pacto Verde europeo y acelerar la digitalización del área. Y, en tercer lugar, dar un nuevo impulso al Mercado Único Europeo al tiempo
que se rediseña una estrategia industrial que aumente la soberanía económica e industrial de la UE.


FUENTE:
DOUE y Gabinete de prensa del Consejo Europeo y de la Comisión Europea

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