Coyuntura Socioeconómica 2022

Conclusiones del Informe de Coyuntura Socioeconómica, Mayo 2022

Puede acceder al informe completo a través del siguiente enlace: Mayo 2022

La inflación se ha convertido en uno de los principales factores de riesgo a nivel global, elevando aún más la presión sobre los bancos centrales para intervenir en su afán de corregir la escalada de los precios.

En este contexto, las decisiones de política monetaria han marcado el panorama económico más reciente, y es que la Reserva Federal ha intensificado el ritmo del endurecimiento de su política monetaria, aplicando una nueva subida de los tipos de interés, por segundo mes consecutivo, en este caso de 75 puntos básicos, la mayor desde 1994, situándolos en la horquilla del 1,50%-1,75%, y ha anunciado incrementos adicionales para los próximos meses, en un contexto en el que la inflación continúa situándose en valores máximos de las últimas cuatro décadas, tras culminar el mes de mayo con un alza interanual del 8,6 por ciento.

Por su parte, el Banco Central Europeo ha comunicado el inicio efectivo de la retirada de estímulos sobre la economía, ha anunciado una subida de tipos de 25 puntos básicos en su próxima reunión del mes de julio, sin descartar nuevos ascensos de mayor envergadura durante el resto del año. La institución monetaria también ha informado de que finalizará la compra neta de activos, en el marco de su programa APP, a partir del próximo 1 de julio.

El anuncio de las nuevas medidas del BCE no ha tardado en reflejarse en los mercados financieros, y la prima de riesgo de los países con un alto grado de endeudamiento, como España, Italia o Grecia han reaccionado al alza, llegando a marcar durante la última semana hasta los 136 puntos básicos en el primer caso, los 247 en el segundo caso, y los 292 en el tercero.

En este ámbito, el Banco Central, tras una nueva reunión de emergencia, ha comunicado que está trabajando en el diseño de un mecanismo que servirá para contener estos diferenciales, otorgando mientras tanto, una mayor flexibilidad a las reinversiones derivadas del programa PEPP, pudiendo orientarlas hacia las deudas que se encuentren más tensionadas. Este anuncio ha reducido ligeramente la presión sobre las primas de riesgo, aunque estas siguen manteniéndose en valores elevados.

En cuanto a las previsiones de crecimiento, la última reunión de la FED también ha servido para que la autoridad monetaria diera a conocer sus nuevas previsiones para la economía estadounidense, estimando que el PIB apreciará un aumento del 1,7% al término de 2022, 1,1 puntos menos que la previsión que realizaban en el mes de marzo; aunque resulta algo más pesimista que la realizada por la OCDE, que prevé un ascenso del 2,5% (una rebaja de 1,2 puntos).

Asimismo, el BCE ha publicado su nuevo escenario de previsiones de crecimiento e inflación para la Zona del euro, donde la industria continúa muy condicionada por los cuellos de botella, y donde los principales indicadores de consumo e inversión muestran un estancamiento.

Así, el Banco Central ha rebajado en nueve décimas la proyección de crecimiento de la Eurozona, estimando que cerrará el presente año con un alza del PIB del 2,8%, al tiempo que prevé que la inflación se sitúe al término de 2022 en el 6,8%, 1,7 por encima de lo previsto el pasado mes de marzo.

Esta actualización se sitúa en la misma línea que las proyecciones publicadas recientemente por la OCDE, que estima que el PIB del Área Euro aumentará un 2,6% en 2022 (1,7 puntos menos que la anterior previsión), y los precios crecerán un 7,0 por ciento.

Todo ello, en un contexto en el que la actividad económica continúa condicionada por las consecuencias de la guerra entre Rusia y Ucrania y por las disrupciones problemas en las cadenas de suministro globales, que continúan incidiendo a través de los precios, principalmente de las materias primas energéticas y agroalimentarias, tal como muestran la cotización del crudo y la evolución del índice de precios de los alimentos de la FAO que, tras situarse en máximos históricos el mes de marzo, ya muestra un avance de más de un 20% por encima de los valores que se constataban hace un año, según los últimos datos referidos al pasado mes de mayo.

Por su parte, la economía china continúa adoleciendo de un alto grado de estancamiento derivado de su política de COVID cero, lo que ha llevado al Gobierno del país asiático a implementar un nuevo paquete de estímulo que les permita alcanzar el objetivo del crecimiento del 5,5% para este ejercicio.

Este nuevo plan de estímulo incluye políticas expansivas enfocadas tanto al ámbito monetario como al fiscal, y pretende estabilizar su cadena de suministro y producción, e implementar medidas de apoyo al consumo y a la inversión, con el fin de subsanar una ralentización que se ha visto intensificada en la primera mitad del año.

En este escenario, la OCDE ha revisado a la baja las previsiones de crecimiento de China, estimando un avance del PIB en el conjunto del 2022 del 4,4%, siete décimas menos en relación con las últimas previsiones de diciembre.

En cuanto a la economía española, esta no ha permanecido ajena a la rebaja generalizada de las previsiones publicadas por la OCDE, estimando un crecimiento del PIB del 4,1% para 2022, 1,4 puntos menos que la proyección anterior.

En cuanto a los precios, España también sigue acusando la tendencia alcista de los costes de la energía, agravados por la guerra entre Rusia y Ucrania; de los desequilibrios entre oferta y demanda; y del fuerte ascenso de los precios de la alimentación, y el índice general de precios cerraba el mes de mayo con un incremento del 0,8% mensual y del 8,7% interanual.

En el caso de Canarias, los precios evidenciaron una evolución similar, cerrando el quinto mes del año con un incremento mensual del 0,6%, y del 7,3% interanual.

En este contexto, la inflación subyacente anotó en mayo un repunte del 0,6% mensual y del 4,5% interanual, siendo este último el mayor aumento de toda la serie histórica, lo que viene a poner de manifiesto la traslación de efectos de segunda ronda a la parte más estructural del IPC.

En este sentido, los precios en el grupo “Vivienda” aumentaron un 12,8%, condicionado por el impacto del notorio ascenso interanual anotado por la factura eléctrica (+31,8%).

Tras este grupo, los precios de los alimentos crecieron un 11,8% interanual, y aportaban 2,7 puntos al crecimiento del IPC general; seguido por el grupo “Transporte”, que anotó un ascenso del 11,6%, fruto del alza descrita por los carburantes (+23,2%).

En lo concerniente a las cifras del mercado laboral español, los últimos datos muestran que la afiliación a la Seguridad Social apuntó el pasado mes de mayo un incremento de 75.484 trabajadores, un 0,4% más que en abril, mientras que, en términos interanuales, el empleo registró un ascenso de 929.095 efectivos, lo que implica un crecimiento del 4,8 por ciento.

Del mismo modo, y en relación con las cifras que se computaban antes del estallido de la crisis sanitaria, el número de afiliados resultó en mayo un 4,6% superior al contabilizado en el segundo mes de 2020, 894.188 trabajadores adicionales.

Por otro lado, el paro registrado evidenció un retroceso mensual del 3,29% en el quinto mes del año, 99.512 parados menos que en el mes inmediatamente anterior; al tiempo que en comparación con las cifras de un año antes, el desempleo se contrajo un 22,70%, con 858.259 demandantes menos.

Trasladando la comparativa al ámbito del Archipiélago, las cifras de empleo mostraron, por el contrario, un resultado negativo al cierre del mes de mayo, con una disminución del número de afiliados de 1.160 personas, una caída relativa del 0,1% mensual, hasta totalizar 838.506 efectivos en situación de alta laboral.

Cabe remarcar, por su parte, que en las Islas aún se encuentran en situación de ERTE un total de 2.223 trabajadores, lo que implica el 0,3% de la afiliación total, frente al 0,1% que implica en el caso de la media del Estado, con 27.380 personas afectadas.

La minoración mensual del empleo se concentró, fundamentalmente, en los servicios, que contabilizaron 1.106 trabajadores menos, destacando ramas como la “Hostelería”, con 849 trabajadores menos; o “Sanidad”, que redujo sus registros en 339 personas, con respecto al pasado mes de abril.

En cambio, en términos interanuales, los datos de afiliación mostraron un crecimiento de 64.393 efectivos en comparación con mayo de 2021, un repunte relativo del 8,3 por ciento.

En relación con los datos preCOVID, la afiliación a la Seguridad Social en las Islas computó 19.290 trabajadores adicionales, un ascenso relativo del 2,4 por ciento.

No obstante, resulta preciso reseñar que, como viene sucediendo desde meses anteriores, este aumento fue fruto, principalmente, del avance de las ramas de actividad más vinculadas al sector público, como con la “Administración Pública”, la “Educación” y la “Sanidad” que, de forma agregada, evidenciaron un repunte de 21.652 trabajadores; mientras que, en cambio, otras ramas esenciales para el tejido productivo del Archipiélago como la “Hostelería”, el “Comercio” y los “Transportes”, siguen por debajo de los valores previos a la pandemia, con una contracción conjunta de 11.708 efectivos.

En cualquier caso, es importante destacar que el sector de la construcción contabilizó en mayo 3.503 trabajadores más que en el mes de febrero de 2020 (+6,7%).

En lo que respecta al desempleo en Canarias, en el mes de mayo se observó un retroceso mensual del 2,63%, 5.239 parados menos que en abril, contabilizando un total de 193.742 demandantes de empleo al término del quinto mes del presente ejercicio.

Desde un enfoque interanual, el paro en las Islas se redujo un 30,16%, una contracción de 83.675 desempleados en relación con idéntico mes del año precedente.

En lo que concierne a la actividad turística, la retirada de la práctica totalidad de las restricciones en nuestro país y en los principales mercados turísticos emisores, ha generado unas perspectivas muy optimistas para los próximos meses en el ámbito de esta actividad en España, si bien, es importante mantener cierto nivel de cautela en torno a algunos focos de incertidumbre, como la aparición de algún rebrote del virus o la presión alcista que ejercen los precios, lo que podría suponer, en este último caso, problemas de facturación y rentabilidad para las empresas del sector.

En cuanto a las últimas cifras relativas al sector turístico en Canarias, los datos más recientes, publicados por AENA, indican que a lo largo del pasado mes de mayo llegaron a Canarias un total de 890.811 visitantes desde el extranjero, lo que implica una contracción mensual del 19,9%, 220.688 viajeros menos que en abril.

Haciendo una comparativa con los datos que se contabilizaban doce meses antes, el número de turistas que visitaron el Archipiélago ha repuntado en 730.950 viajeros (+457,2%); sin embargo, con respecto al mes de mayo de 2019, aún se ubica un 1,4% por debajo, lo que se traduce en 12.970 visitantes foráneos menos.

En síntesis, resulta esencial insistir en la importancia de la contención de los efectos que puedan seguir ejerciendo los precios energéticos y de los alimentos en el conjunto del país, pero sobre todo en las Islas, debido a los sobrecostes en incurre el tejido productivo canario, derivados de la lejanía y el carácter insular de nuestro territorio.

En este sentido, es crucial evitar medidas que puedan agravar esta coyuntura inflacionaria en el medio y largo plazo y, muy al contrario, debemos implementar otras que ayuden a compensar el encarecimiento de los precios, sobre todo, en bienes y servicios que integran la parte más estructural de la cesta de consumo, así como otros estímulos que permitan al conjunto de la economía contrarrestar la situación actual.

Desarrollado por WordPress | Ironika Keyword Marketing